Entrevista con Núria Vives, creadora del método Periné, Integración y Movimiento®

En el cuadro de su visita por Buenos Aires para dictar los talleres Periné, Integración y Movimiento®*  y Parir en Movimiento®*, conversamos con Núria Vives, pedagoga corporal, psicomotricista y especializada en anatomía aplicada al movimiento, promotora del movimiento consciente.

Núria, para empezar, cuéntanos de tu metodología.

Nuria Vives Periné, Integración y Movimiento
En relación a Periné, Integración y Movimiento® proponemos movimientos con el objetivo de aprender a amar el periné, sentir esta zona, conocerla, protegerla e integrarla
en nuestra vida cotidiana, eso en todas la etapas del ciclo vital de la mujer. Es igual de importante en la adolescencia, como en el preparto, parto, puerperio, o en la menopausia.

El lenguaje es muy importante en nuestra forma de enseñar, porque a menudo “todo lo que dice el profesor es intocable”. Es una responsabilidad muy grande acompañar un grupo. En nuestra pedagogía, hacemos propuestas, para que la persona se haga cargo de ella misma, se responsabilice de lo que siente y de lo que descubre.  No digo lo que tiene que sentir la persona, pero abro la puerta a que la persona explore, por ejemplo, con preguntas del estilo de: «¿Cómo lo sentiste tu?».

Eso lo aprendí de Ute Strub, de Emmi Pickler. Todos tenemos capacidades que a menudo desconocemos. Proponemos descubrirlas, con la curiosidad de niñxs, y así vamos aprendiendo con ensayo y error. Nuestro principio es que cada persona es única y bella como es.

 

¿Cómo familiarizarse con el periné?

En relación al periné, al ser una zona muy chiquita, muy sensible y bastante desconocida, es importante acercarnos a ella con mucha ternura. A veces nos da miedo acercarnos a ella.

Es muy importante el lenguaje que transmitimos. Yo cuando empecé, me di cuenta de que era una zona desconocida para mí y que mi educación religiosa en un pensionado, me había marcado muchísimo. Un ejemplo, cuando estábamos en la ducha las monjas nos decían que teníamos que mirar para arriba mientras nos lavábamos el sexo. Frases de este tipo marcan completamente nuestra memoria corporal.

En los diccionarios, los nombres que se usan para hablar de nuestros genitales suelen ser confusos y muy influenciados por nuestra cultura patriarcal. Un pequeño ejemplo, se usa «labios mayores» y «labios menores». Lo cierto es que muchas mujeres tienen los labios menores más grandes que los mayores y no se sienten representadas. Yo cambié mi lenguaje y hablo de labios externos e internos.

Cuando usamos términos en los que la mujer no se reconoce, damos lugar a que la mujer se sienta fea, que quiera hacerse una cirugía estética, o que la mamá se preocupe. Todo esto es muy sutil pero es grave. Igual que tenemos diferentes narices, pues tenemos diferentes genitales. La riqueza está en la diferencia.

Nosotras trabajamos con modelajes tridimensionales, imágenes seleccionadas, a veces anatómicas y a veces imágenes reales. En algún momento, puedo utilizar distintas imágenes de genitales femeninos externos. Propongo que las mujeres busquen las que más se parecen a las suyas. Al observar las imágenes, lo curioso es que espontáneamente muchas mujeres las definen por « bonitas » o « feas ».

Actualmente la influencia de la pornografía ha puesto un modelo de genitales de mujeres que suelen ser depiladas, hinchadas con bótox o transformadas por la cirugía. Antes no ocurría esto, pero hoy es la imagen que nuestrxs niñxs adolescentes reciben, nos están vendiendo un modelo distorsionado de la realidad.

(Muestra Miriam, la coordinadora de los talleres de Núria Vives en Argentina, un modelaje de genitales externos que el Ministerio de Salud distribuye a las parteras para sus clases)

Este modelo sin vello, demuestra una infantilización de la mujer. La mujer tiene que volver a tener un criterio propio. Puede que quiera depilarse, pero tiene que saber que el pelo tiene también su razón de ser, hay glándulas sebáceas que protegen un área de las más sensibles del cuerpo humano.

Como pedagoga, me gusta presentar de una forma natural el conocimiento del periné y de los genitales externos femeninos, para que niñas, adolescentes, mamás, puedan llegar a conocerse mejor y a aceptar y amar esta zona tan bonita y tan íntima. Qué la podamos ver como algo bello.

Un lenguaje adecuado y cuidadoso nos ayudará a reconocer esta zona. Es donde empieza el aprendizaje para sentirla, para cuidarla, para mimarla y para reconciliarse con ella.

 

En su libro “Vagina”, Naomi Wolf nos explica muy bien esta conexión lenguaje/genitales.

Sí, este libro es fenomenal. Para mí, es una lectura importante para quien quiera entender esta zona.

Es importante acompañar a la mujer para que pueda llegar a sentir y reconocer el periné o cualquier otra parte de su propio cuerpo. Sentir es algo que requiere tiempo. No se hace en un día o dos. Con la «Consciencia Sensorial», vamos integrando que el periné es como una «paleta de colores», matices, colores pasteles.

Tanto si trabajamos con las futuras madres o con las matronas, siempre las invito a sentir primero la pelvis, a tocar sus límites, donde empieza y donde termina. A veces las matronas se impacientan un poco, ellas quieren aprender cosas teóricas de anatomía, movimientos, ejercicios.. y para mí, transmitir el conocimiento a través del cuerpo es esencial para que el profesional pueda integrarlo. Precisamente experimentar y sentir es lo que más valoran las mujeres cuando vienen a los talleres de Parto y Movimiento®.

 

Otro tema es el de las emociones en el trabajo corporal.

Nuria Vives, Periné Integracion y MovimientoEl periné, por ejemplo, está lleno de fascias, tejidos conectivos muy inervados. En las fascias hay parte de la memoria del cuerpo. Cuando una siente, puede que la sensación le abra la puerta a las emociones. Sensación y emoción se mezclan y de repente una tiene miedo. Por esto el periné es una zona que debe ser acompañada por un profesional que haya trabajado emocionalmente consigo mismo.

En nuestra metodología, impregnada del trabajo de Sensory Awareness, pensamos que en el cuerpo tenemos dos aliados : el soporte y la respiración. Entonces cuando hay una emoción la reconocemos y la acogemos. Con el soporte del suelo, donde estamos apoyados, con el contacto de las manos allí donde se manifiesta la respiración, acogemos lo que está surgiendo. Las emociones tienen un pico, empiezan, suben y luego bajan, uno puede estar acompañándolas desde el contacto, sin juzgarlas, sólo acogiéndolas con ternura. Nosotros no elaboramos las emociones porque no somos psicólogos, la recogemos como un tesoro. Luego la persona las podrá elaborar con la pareja, una amiga, o con su terapeuta.

 

Cuéntanos, ¿cómo abordas la anatomía misma?

En nuestro enfoque, la anatomía nos ayuda a concretar, a conocer lo real, lo que existe. Por ejemplo, saber que la pelvis no es “un anillo óseo”, como se suele decir, sino que se trata de tres grandes huesos articulados. Este conocimiento puede ayudar a la mujer a confiar en ella mismo para su parto.

Empezamos siempre ubicando el lugar donde vive el periné, conocer la estructura ósea de la pelvis.  Siempre trabajamos con los tejidos duros primero porque con las estructuras duras una encuentra un límite de contacto que puede dar seguridad. En el tejido blando nos podemos perder. Luego poco a poco, desde la estructura vamos entrando progresivamente en la musculatura del periné.

Con la «representación anatómica interna», término que viene de Blandine Calais-Germain, podemos representarnos de una forma tridimensional algo que no podemos tocar ni ver. Por ejemplo, el diafragma: solo puedes tocar la parte baja. Pero ¿y la parte alta? ¿dónde empieza? ¿dónde termina? Con una visualización, nos la podemos representar en 3D.

En el periné podemos llevar la atención a la zona que nos interesa con la intención o solo de sentir, o activar, relajar, flexibilizar, etc.

Y podemos también representarnos una zona determinada del periné, inaccesible y difícil de sentir, desde una anatomía real y tridimensional. En eso, tener un modelaje del periné también ayuda mucho.

 

El movimiento es una parte importante de tu metodología, ¿por qué le pones tanto acento?

Porque crecí bailando.

La vida es movimiento. La muerte es no movimiento.

Y hay vida en cada micro tejido del cuerpo. El periné es una zona tan pequeña del cuerpo que normalmente la confundimos con todas las zonas periféricas.

Entonces otra parte muy importante de la metodología Periné, Integración y Movimiento® es aprender a asociar y disociar el periné de los músculos periféricos. Cuando sentimos muy débil nuestro periné, poco consciente, hipotónico, puede pasar que al mismo tiempo encontremos mucha tensión en las zonas vecinas del periné, en los abductores, glúteos, abdominales…por lo que siempre trabajamos en equipo con los músculos que a menudo se confunden con el periné, aprendiendo a colaborar entre todos ellos.

El movimiento puede ser intrínseco, directamente en alguna zona del periné, o extrínseco es decir colaborando con el periné desde las piernas, la columna, los brazos. A eso es lo que le llamo integrarlo.

 

En tu metodología hay otro elemento que tiene un rol central, la “respiración”, ¿cómo funciona este punto?

En relación a la respiración, a lo largo de los años he ido descubriendo lo maravillosa que es como compañera de viaje.

También veo que hay muchos mitos, dogmas y confusión. Incluso con los que más entienden de respiración, los profesores de yoga, con el «pranayama» que tiene miles de años. Me he encontrado con algunos profesores que entienden al revés los mecanismos del diafragma. Y te hablo de los profesores de yoga, pero también de muchos otros profesionales que trabajan con el cuerpo y que manejan una información completamente errónea. Por esto Blandine Calais-Germain decidió escribir un libro solo hablando de la anatomía de la respiración. Con “La respiración, el gesto respiratorio”, encontró una manera muy fácil de hacer comprender algo tan inmenso.

La respiración es compleja, porque involucra fuerzas internas que no identificamos ni sentimos.

Las personas solemos ir por el mundo con una respiración muy restringida y bloqueada. La vida de cada día nos genera estrés y el estrés bloquea, crea contracturas en los músculos respiratorios, en especial los inspiradores.

La primera propuesta en relación a la respiración es “el darse cuenta”, hacer una pausa y observar donde uno siente que se está manifestando y muchas veces solo reconocemos molestias y tensión.

No podemos enseñar una respiración a una persona que no haya primero conocido la suya.

En nuestra metodología, las propuestas son invitaciones para que la persona se interese por su respiración, la vaya conociendo para llegar a ser “amigas” y luego podremos probar muchas maneras de respirar, siempre “jugando” ¡nuestra capacidad es inmensa! No hace falta tonificar o flexibilizar grandes músculos.

“Poco es más” nos recuerdan personas sabias…

 

¿Qué relación tiene la respiración con el periné?

Cuando queremos «hacer bien» un movimiento o una acción, muchas veces utilizamos más músculos de los que son necesarios.

En relación al periné, al hacer intervenir más músculos de la cuenta, hacemos un esfuerzo y, en este esfuerzo, al periné ya “no lo oímos” porque es muy delicado, pequeñito.

Considero muy importante aprender a relajar primero los músculos inspiradores, diafragma e inspiradores costales. Para eso, la reina de nuestras sesiones es “El suspiro”. Nos pasamos las clases suspirando, mandando suspiros al periné. Y cuando una persona descubre los beneficios del suspiro y le toma gusto al suspiro, lo toma en su vida. Es un regalo, el suspiro…

En cuanto a relacionar el trabajo de periné con la respiración, es un trabajo en conjunto que pide coordinación y, por lo tanto, necesita tiempo. Mucho mejor trabajar de manera aislada para empezar y luego combinar. Muchas veces, la gente me pregunta si tiene que trabajar el periné en expiración o en inspiración.

Primero hay que escuchar el cuerpo y darse cuenta de cómo lo estamos haciendo «sin pensar». Ahí muchos se dan cuenta de que ¡están sin respirar! Nosotros, igual que Blandine, proponemos trabajar siempre con flujo de aire, y muy poquito con apnea.

En nuestra metodología buscamos situaciones en las que le llegue menos presión al periné, lo llamamos «descompresión abdoperinéal», es el principio de los hipopresivos. En la vida podemos encontrar pequeños momentos para sacar presión a nuestro periné, por ejemplo, agarrarnos en las manivelas de las barras del autobús y hacer una serie de suspiros…

Tanto si el periné está muy hipertónico como si está muy hipotónico, siempre empezamos con la relajación. Hay muchas técnicas que ponen el acento en la contracción, y tiene una razón de ser: por ejemplo, si a una mujer se le escapa el pipí, contraer será lo primero que instintivamente tenderá a hacer. Pero debemos saber que si el músculo no está relajado, no puede cumplir bien su función. Por otro lado, si el músculo se encuentra muy contracturado o acortado, ya no se podrá contraer más.

Las propuestas serán de acercarnos sensorialmente primero. Si no sentimos siempre tenemos la representación anatómica interna. No sentir es ya sentir. Es importante desculpabilizar el «no sentir».

Poco a poco y muy progresivamente iremos añadiendo movimientos respiratorios coordinados y más elaborados, para ayudar a descomprimir toda la zona de la pelvis habitada por vejiga, matriz y recto y poder sentir nuestro periné bien presente en la vida cotidiana.

 

Nos podrías explicar ¿qué es la “Integración”?, otra palabra clave en tu metodología:

El objetivo principal de Periné, Integración y movimiento®, es poder incorporar, integrar el periné en nuestra vida. Al final lo que se trata es de poder vivir con los otros músculos y que el periné sea el mejor aliado cuando le llegan presiones. Por ejemplo, cuando subimos una escalera cargando con una bolsa en cada mano, que el periné esté presente. Pero sin obsesión, no digo « super musculado » sino presente, consciente. El periné es considerado una musculatura postural, porque colabora con otros músculos profundos y ayuda a estabilizar el tronco. ¿Por qué no integrarlo en el resto del cuerpo?

El periné lo podemos sentir fuerte, potente, flexible, elástico y quizás por momentos débil y poco presente. Incluso a veces podemos sentir que se nos escapa la energía, que se nos cuela por el fondo de la pelvis, por el periné.

A medida que las mujeres lo vamos integrado, en una situación de vulnerabilidad, o en cualquier momento de la vida, contactar con el periné y sentir como está, nos ayuda a anclarnos más en la tierra y a encontrar nuestra propia fuerza.  

Es una seguridad interna, en el interior de nuestra pelvis. A las mujeres nos hace mucha falta, porque nos han educado para ser débiles, sumisas, pasivas y disponibles para los otros.

 

El taller Parir en Movimiento®, te enfocas en la relación entre el periné y el parto. ¿Por qué es importante preparar el periné/el cuerpo para el parto?

Es una pregunta que podríamos hablar horas y más horas. Voy a intentar resumirte.

El periné es un músculo que va a recibir una presión muy importante el día del parto. Una presión única que, por la naturaleza, nuestra musculatura está preparada para recibir. El parto no es una enfermedad, es algo que pertenece a la naturaleza. Y la naturaleza no es tonta, sino nuestra especie ya se habría extinguido. Si continuamos viviendo es porque la naturaleza busca la economía. Y la economía en un parto, es dar tiempo a que todas las fuerzas que participan del parto, se vayan dando progresivamente. Si el periné no se siente respetado, como todos los demás músculos del cuerpo, se va a proteger y se va a contraer más. Eso se llama reflejo miotático. Es lo más normal en anatomía. Ahí incrementan los riesgos de daño.

Yo cuando doy cursos de periné y parto, casi no utilizo la palabra « contracción ». Porque esta palabra pide esfuerzo, y la persona suele contraer muchas más cosas de lo que tiene que contraer. En el embarazo y el parto, el trabajo de periné es más consciencia, confianza, relajación que contracción. Yo hablo mucho de crear un jardín, que haya un jardín alrededor de la pelvis, alrededor de la contracción, alrededor del periné, es una metáfora, para invitar a la mujer a permitir espacio, a soltar, a confiar que su musculatura sabrá estirarse lo suficiente para acompañar a su bebé hacia la salida.

Desgraciadamente aún en la mayoría de los hospitales ponen a la mujer en una posición que fisiológicamente no es funcional. Cuando analizamos la posición de litotomía, con las piernas sobre las perneras y se le pide a la mujer de empujar, es un acto abusivo. En esa posición no se puede encontrar la fuerza, porque no se tienen los apoyos adecuados. Una mujer para parir necesita soportes para poder apoyar los pies y/o las manos, incluso con la analgesia epidural. Con el agravante que con la cabeza mirando hacia arriba la mujer no controla nada, solo puede ver el techo, nada de lo que está pasando alrededor. Tan solo con la posición, la debilitan. Eso es increíble, la posición nos hace sumisas y mucho más vulnerables.

Lo que intento transmitir es que la mujer debe respetarse, primero a ella misma.  Por ejemplo, no deberíamos permitir que el profesional que nos atiende nos ponga la mano encima, aunque sea con la más buena intención, sin antes haberle dado nosotras el permiso. Otro ejemplo sobre el que deberíamos reflexionar todas es cuando una matrona o ginecóloga nos hace un tacto vaginal. ¿Nos damos el tiempo necesario?  Tenemos todo el derecho a pedir a la matrona que espere a que nosotras estemos preparadas antes de hacer un tacto vaginal. Esto es una manera de aprender a respetarnos.

 

Nosotras en Periné Consciente, consideramos el trabajo del periné como una herramienta de empoderamiento para las mujeres, ¿qué opinas?

Ahora se habla de «empoderamiento». Yo viví la dictadura franquista, debo tener algún problema con la palabra «poder», y me gusta más hablar de «fuerza». Las mujeres tenemos una fuerza impresionante.

Si claro, para evitar abusos, maltratos, tiene que haber mucha más información educativa. El tema de la sexualidad tiene que dejar de ser tabú, y sí ponerle palabras, dentro de la familia, en la escuela, porque internet deforma y manipula la realidad y nos ofrece una sexualidad muy perversa. Me preocupa mucho.

La salud no debe ser responsabilidad de los médicos, sino de cada uno.

Las mujeres debemos reivindicar el conocer mejor y honrar nuestro propio cuerpo, aprender a sentir lo que necesitamos, pedirlo… Y sobre todo saber decir ¡NO! desde pequeñas.

Lo que nos pide realmente esta zona tan íntima de nuestro cuerpo, nuestro periné, es nuestro amor.

 

* La partera Miriam Olaizola organiza en Argentina las presentaciones de Núria Vives.

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