El periné según un bailarín…

Es interesante la visión que tiene Eric Franklin del periné, con la cual concordamos. Este bailarín suizo, científico del deporte, coreógrafo y creador del método de terapia de movimiento que lleva su nombre, divide el piso pélvico en dos zonas esenciales: el “abanico” que corresponde al elevador del ano, y el “gran triángulo” correspondiente al diafragma uro-genital.

El primero sale del cóccix, y el segundo de la sínfisis púbica. Para movilizar el elevador del ano, uno tiene que imaginar que está abriendo y cerrando el abanico gracias a sus músculos; y para ejercitar su gran triángulo, uno debe tratar de achicar su base, es decir, apretando el esfínter del ano. La clave del método Franklin es la representación mental:

La representación mental desarrolla la conciencia corporal y dirige la energía, o sea el ki. […] Una sola imagen mental adecuada basta seguido para mejorar de forma considerable el efecto del entrenamiento físico.

La representación mental también se usa en la rehabilitación del piso pélvico, cuestión que volveremos a tratar en el blog.

Otro de los puntos interesantes del método Franklin es que muestra cómo todos los huesos, los músculos, las articulaciones, y los tejidos están relacionados, y más específicamente cómo el piso pélvico representa la base del equilibrio del cuerpo:

El piso pélvico es fundamental para la puesta en marcha coordinada de la mayoría de los movimientos del cuerpo, tal como para el equilibrio y la buena postura del mismo.

De esta forma, explica cómo el cóccix y la mandíbula siempre se mueven en una misma dirección; cómo la fuerza (correctamente dirigida) de los  músculos del piso pélvico influye en los músculos de la espalda y previene de los dolores lumbares; ¡e incluso cómo los músculos de los ojos, de la boca y del periné están íntimamente relacionados!

El método Franklin demuestra con gran claridad que lo que necesita el periné es “fuerza en flexibilidad .

 

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